Hoy me he sentado a recordar para escribir, lo entenderás pronto cuando llegue mi regalo de Navidad. Mientras, comía bombones.
He descubierto por qué mi blog sólo habla de sueños, por qué me gustan tantísimo aunque aveces hagan un poco daño.
Sé que no puedo ir allí a cuidarte ahora y entonces sueño que voy. Sueño desde que me ves aparecer hasta cada una de las cosas que haría para cuidarte o sacarte una sonrisa.
Así pasa con todo, con las infinitas cosas que haces y que quiero hacer contigo y con las infinitas cosas que hago y quiero que hagas conmigo.
En la bolsa de los bombones hay dos tipos para elegir. Ahora sé que me gustan los del envoltorio amarillo. ¿Por qué, entonces, no desaparece la opción no elegida? ¿Por qué se quedan para hacernos dudar?
Hoy se cumple un 6 desde que exploto de amor, leo a Murakami y me gustas como un oso en primavera.
Te quiero, preciosa.
PD: Por cierto, Felices sueños en Navidad
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio
0 que también sueñan:
Publicar un comentario