Regla para no llorar:

Todo consiste en hacerse la valiente.

Aunque estés llorando por dentro a más no poder, aunque una canción te desquebraje o te encuentres su foto sin esperarla...

Pero todos tenemos un límite.
No soporto que te culpes sin haber hecho nada, habiéndome hecho (simplemente) feliz.
Me cuesta no ponerme triste cuando tengo la boca llena de palabras y no puedo dejarlas salir porque a nadie le interesan aquí y tú estás lejos.
Me desarma intentar escribir una cuenta atrás para verte y darme cuenta que no tengo día en el que empezar a contar.

__________________________


Parecerá absurdo, o no, pero tengo ganas de tenerte delante y poder llorar, que me abraces, me beses en la cabecita y me protejas dentro de ti. Aquí no merece la pena llorar, por mucho que llorara nadie me vería e incluso las lágrimas quiero guardármelas para ti, que sean tuyas.


__________________________


Quien podría dormirse ahora, una noche de viernes a las 2:30 a.m., a tantos kilómetros, con la cabeza llena de aviones, de trenes, de inviernos fríos en el mar, de destinos coloreados con un mismo pintalabios...


__________________________


Hace frío sin tí. Te extraño. Te espero. Te quiero.

Alguien disfrazado de colores resultó ser de un gris verdaderamente oscuro e hizo que todo fuera un poco más difícil. Me convirtió en una persona con pánico a volver a equivocarse al elegir a la gente de su entorno, me hizo invisible a la vista de los demás...

Y ahora sé que nada puede conmigo.

Dicen que el amor lo puede todo, yo también lo pienso. Querer tan inmenso como te quiero me ha hecho salir del agujero en el que me hallaba estancada.
Cada segundo me repito que eres tú. Sabes que nadie podría haber conseguido que me quisiera un poco. Sabes que lo has conseguido tú, gigante. Y yo me limito a un gracias susurrado camuflándolo entre besos.

7



"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."
Julio Cortázar, Rayuela


Debímos parar el tiempo y hacer que este siete fuera infinito.




(PD: Besos con la boca llena de flores)

Me encanta apoyar los labios y la nariz sobre el cristal de la ventana, respirar, y ver como, poco a poco, los contornos se distorsionan. Todo se fusiona y es imposible determinar las formas. No puedo saber dónde terminan los edificios o dónde comienza el cielo.

Entonces, nos pienso abrazadas de brazos y piernas reflejadas en aquel inmenso espejo que, como el vidrio empañado de la ventana, impedía saber dónde acababa una y comenzaba la otra.

Imagínanos despeinadas porque sopla muchísimo el viento. Imagina que empiezan a caer unos copos. Imagina que es de noche y que nos encontramos en una calle vacía al girar en una esquina: casualidad. Me dirijo hacia ti. Fijo mi mirada en la tuya. Te como a besos. Cada vez te sorprendo con un beso distinto.

Vuelve a haber un beso a las 3 a.m., vuelve a haber una lluvia de estrellas que nadie logra comprender.

Te cojo la cara entre las manos apartándote con los dedos el pelo que te ha (des)colocado el viento sobre la cara. (Estás tan linda...)
Te beso en la frente, te beso en los ojos y te susurro al oído:

¡Vamos a casa, cariño!

Se despertó con la luz que atravesaba sus cortinas naranjas. Abrió los ojos y observó las paredes de un bonito verde anaranjado. Todo eran colores a su alrededor. El naranja pintaba lo poco que en esa habitación carecía de color y avivaba todo lo demás.
Ella vivía en colores: una promesa.Aquel día los colores brillaban como nunca, todo tenía un brillo especial. ¡Sí, era ese día!
Cómo si no hubiera habido tiempo de espera, como si sólo hubiera hecho falta pestañear, había llegado.
Se levantó de la cama, se dispuso de puntillas hasta alcanzar el bulto rojo que asomaba sobre el armario y tiró de él. Colocó la maleta roja sobre la cama y abrió el armario para llevarse, sólo, los colores más vivos que allí hubiera.
Con la maleta prácticamente vacía tenía sitio infinito para meter todas las cosas que guardaba en el cajón bajo la cama. ¿Qué importancia tenía la ropa o los zapatos? Lo realmente importante, lo que la había ayudado a darse cuerda cada día, lo guardaba ahí, siempre cerca. Su historia de amor allí, adoptaba infinidad de formas: unos libros, unas cartas que nunca se llegaron a enviar, unas fotos, los post de un blog, la moleskine en blanco preparada para recomenzar...

Tenía poco que pensar. Había soñado tantas veces con ese día que sabía paso a paso todo lo que debía hacer.

No recordaba el tiempo que habían estado lejos. No recordaba si habían sido horas o habían sido años pero tampoco pretendía recordarlo. Quedaban unos minutos para que su niña apareciera de nuevo, con su sonrisa, despeinada... ¡¡Qué guapa estaba despeinada!!
Era tan feliz. Iba a ser tan feliz. Estaba a punto de explotar de amor y, entonces, sus ojos la encontraron. Todo se detuvo. Sus miradas encajaban perfectamente y, ahora, nada podía interponerse entre ellas. Se observaron borrosas entre lágrimas de amor y se fundieron en un beso capaz de iluminar el mundo. Se besaban sin parar con besos confundidos entre sonrisas sabor a mar y se producían explosiones de amor que, como conjuros mágicos, hacían que todos los que por allí pasaban comprendieran lo que era amar.

(Era el final perfecto) Era el principio perfecto.


"Es muy reconfortante pensar en ti, yo todavía en la cama y bien tapado. Me da la sensación de que estás junto a mí durmiendo hecha un ovillo. Y pienso en lo maravilloso que sería que esto fuese cierto"

Me quedo dormida, leyendo, y Tokio Blues se queda en la cama a dormir conmigo. Despierto, veo el cielo gris por la ventana y escucho el viento de ahí fuera. Yo todavía en la cama, me escondo bajo el edredón y sueño despierta que has dormido conmigo y me has abrazado toda la noche. Te doy el beso de buenos días, te despierto y te enfurruñas porque tú también quieres seguir durmiendo conmigo.


Watanabe no se da cuerda los domingos. Yo hoy tampoco lo haré. Es un buen día para refugiarse, en la cama, del frío que hace fuera. ¿Vienes conmigo?

Todavía hoy sigo encontrándote reflejada en los restos de la nieve del viernes. Sonrío cuando descubro pequeños restos blancos entre las hojas más altas del árbol que veo desde la ventana y el muñeco de nieve que continúa intacto dónde aquellas tres niñas lo fabricaban el día de la nevada.
Hace tres años que las nubes me prometieron que nevaría cada enero. Cumplido el trato, probablemtente no vuelva a nevar hasta el próximo año. Aquí. Pero alomejor tengo suerte y pronto escuchamos crujir bajo nuestros pies, abrigadas de colores y de besos de amor.

11.01.09-> Tú vuelves al Polo Norte y yo sigo queriéndote (como siempre)



PD: En cada letra va un beso para ayudarte a derretir el hielo de la pantalla y que puedas leer el post.

Encerrada en mi habitación escuchando música. Una música tan alta que si intentara pronunciar una palabra no sería capaz de escucharla. Escuchando ese disco recopilatorio de canciones que hablan de ti, de mi: de nosotras.

Me gusta sentir que el tiempo pasa y todo está en su sitio, que nadie puede desequilibrarme por mucho que lo intente porque estoy aislada de todo(menos de ti). Me encuentro en una habitación rellena de notas musicales y te hago un huequito aquí, a mi lado. No veo ni escucho nada que no quiera ver o escuchar. Sólo escucho la melodía que ahora suena y dibujo en mi mente las letras de la canción según el reproductor las va pronunciando.

Porque, aún ahora, sigue siendo imposible no pensar en ti, aunque no sea sábado.

Porque me encanta pensar la suerte que tuve porque te cruzaste en mi camino.

Porque imagino que me curas con tus dedos y me llevas a tu lado.

Porque esto es cada vez más grande. Porque esto no se para.

Entonces vuelvo a darme cuenta, ERES TÚ

El amor es quedarte boba. No saber que hacer, hacia donde moverte...

Es querer leer sobre amor

Es investigar y descubrir canciones que están escritas para ti

Es sentarte frente a la ventana mirando la luna(que ella también puede ver)y soñarte junto a ella durante horas...

Es no querer dormir por si no sueñas con ella

Es no querer comer sin sus besos

Es llorar sin estar triste, ni alegre: llorar de amor

Es no saber expresar el tamaño de lo que sientes

Es sentirte sin aire, no poder respirar (y)

Es recuperarte con su beso y sonreir

Es no saber distinguir si es de día o de noche

Es dividir el día en dos: las horas que hablas con ella y las que no

Es vivir en un mundo paralelo. Un mundo para dos

Es viajar a mil lugares sin moverte de la cama

Es un beso cálido en el Polo Norte

Es un beso helado en el mar

Es un color que pocos consiguen ver

Es todo lo que uno busca

Es una historia...

Es nuestra historia.

Somos nosotras.

Había escrito un post lleno de deseos para 2009, como el tuyo. Había circos y viajes en avión, chocolate con naranja y amaneceres en un coche.
Pero creo que, en realidad, es mucho más fácil: quiero más.

Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio