Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas

Se sentaba frente a la ventana cada noche. Fijaba su mirada en la luna inmensa y en el color oscuro del cielo salpicado de pequeñas motitas de luz.
Miraba pensativa, con los ojos rebosantes de amor y la boca llena de besos, de te quieros. Se escapaban de su boca y subían hasta lo más alto como cometas dudosas llevadas de aquí a allá a voluntad del viento. 

Ojalá así no fueran palabras perdidas. 

Ojalá pudiera ver su niña el cielo dibujado de te quieros.

Ojalá su niña se sentara frente a la ventana cada noche y fijara su mirada en la luna inmensa...

Caminaba rápido. Ella debía estar, ya, esperándome. Giré la esquina decidida, deseando que estuviera allí y así fue. Estaba sentada en la arena. Miraba pensativa al mar, sonriente, jugando con el pañuelo naranja que llevaba al cuello.
La observé unos segundos desde lejos. El jersey verde dejaba sus hombros al descubierto mientras la brisa jugaba con su pelo. Ponía los rizos sobre su espalda como si alguien los hubiera colocado minuciosamente uno junto a otro.
Me acerqué, despacio, intentando que no se diera cuenta de mi presencia. (¡está tan guapa cuando piensa que no la ve nadie!) Pero enseguida sintió mi presencia. Se giró de repente y me besó divertida. Reíamos tanto. Reíamos de amor.

7



"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."
Julio Cortázar, Rayuela


Debímos parar el tiempo y hacer que este siete fuera infinito.




(PD: Besos con la boca llena de flores)

Se despertó con la luz que atravesaba sus cortinas naranjas. Abrió los ojos y observó las paredes de un bonito verde anaranjado. Todo eran colores a su alrededor. El naranja pintaba lo poco que en esa habitación carecía de color y avivaba todo lo demás.
Ella vivía en colores: una promesa.Aquel día los colores brillaban como nunca, todo tenía un brillo especial. ¡Sí, era ese día!
Cómo si no hubiera habido tiempo de espera, como si sólo hubiera hecho falta pestañear, había llegado.
Se levantó de la cama, se dispuso de puntillas hasta alcanzar el bulto rojo que asomaba sobre el armario y tiró de él. Colocó la maleta roja sobre la cama y abrió el armario para llevarse, sólo, los colores más vivos que allí hubiera.
Con la maleta prácticamente vacía tenía sitio infinito para meter todas las cosas que guardaba en el cajón bajo la cama. ¿Qué importancia tenía la ropa o los zapatos? Lo realmente importante, lo que la había ayudado a darse cuerda cada día, lo guardaba ahí, siempre cerca. Su historia de amor allí, adoptaba infinidad de formas: unos libros, unas cartas que nunca se llegaron a enviar, unas fotos, los post de un blog, la moleskine en blanco preparada para recomenzar...

Tenía poco que pensar. Había soñado tantas veces con ese día que sabía paso a paso todo lo que debía hacer.

No recordaba el tiempo que habían estado lejos. No recordaba si habían sido horas o habían sido años pero tampoco pretendía recordarlo. Quedaban unos minutos para que su niña apareciera de nuevo, con su sonrisa, despeinada... ¡¡Qué guapa estaba despeinada!!
Era tan feliz. Iba a ser tan feliz. Estaba a punto de explotar de amor y, entonces, sus ojos la encontraron. Todo se detuvo. Sus miradas encajaban perfectamente y, ahora, nada podía interponerse entre ellas. Se observaron borrosas entre lágrimas de amor y se fundieron en un beso capaz de iluminar el mundo. Se besaban sin parar con besos confundidos entre sonrisas sabor a mar y se producían explosiones de amor que, como conjuros mágicos, hacían que todos los que por allí pasaban comprendieran lo que era amar.

(Era el final perfecto) Era el principio perfecto.


"Es muy reconfortante pensar en ti, yo todavía en la cama y bien tapado. Me da la sensación de que estás junto a mí durmiendo hecha un ovillo. Y pienso en lo maravilloso que sería que esto fuese cierto"

Me quedo dormida, leyendo, y Tokio Blues se queda en la cama a dormir conmigo. Despierto, veo el cielo gris por la ventana y escucho el viento de ahí fuera. Yo todavía en la cama, me escondo bajo el edredón y sueño despierta que has dormido conmigo y me has abrazado toda la noche. Te doy el beso de buenos días, te despierto y te enfurruñas porque tú también quieres seguir durmiendo conmigo.


Watanabe no se da cuerda los domingos. Yo hoy tampoco lo haré. Es un buen día para refugiarse, en la cama, del frío que hace fuera. ¿Vienes conmigo?

El amor es quedarte boba. No saber que hacer, hacia donde moverte...

Es querer leer sobre amor

Es investigar y descubrir canciones que están escritas para ti

Es sentarte frente a la ventana mirando la luna(que ella también puede ver)y soñarte junto a ella durante horas...

Es no querer dormir por si no sueñas con ella

Es no querer comer sin sus besos

Es llorar sin estar triste, ni alegre: llorar de amor

Es no saber expresar el tamaño de lo que sientes

Es sentirte sin aire, no poder respirar (y)

Es recuperarte con su beso y sonreir

Es no saber distinguir si es de día o de noche

Es dividir el día en dos: las horas que hablas con ella y las que no

Es vivir en un mundo paralelo. Un mundo para dos

Es viajar a mil lugares sin moverte de la cama

Es un beso cálido en el Polo Norte

Es un beso helado en el mar

Es un color que pocos consiguen ver

Es todo lo que uno busca

Es una historia...

Es nuestra historia.

Somos nosotras.

Hoy me he sentado a recordar para escribir, lo entenderás pronto cuando llegue mi regalo de Navidad. Mientras, comía bombones.

He descubierto por qué mi blog sólo habla de sueños, por qué me gustan tantísimo aunque aveces hagan un poco daño.

Sé que no puedo ir allí a cuidarte ahora y entonces sueño que voy. Sueño desde que me ves aparecer hasta cada una de las cosas que haría para cuidarte o sacarte una sonrisa.

Así pasa con todo, con las infinitas cosas que haces y que quiero hacer contigo y con las infinitas cosas que hago y quiero que hagas conmigo.

En la bolsa de los bombones hay dos tipos para elegir. Ahora sé que me gustan los del envoltorio amarillo. ¿Por qué, entonces, no desaparece la opción no elegida? ¿Por qué se quedan para hacernos dudar?

Hoy se cumple un 6 desde que exploto de amor, leo a Murakami y me gustas como un oso en primavera.

Te quiero, preciosa.

PD: Por cierto, Felices sueños en Navidad


Tú, yo. Invierno en el mar. Bufandas y guantes de lana, de colores. Caricias bajo los abrigos. Nosotras, sentadas frente al mar, inmenso, como tu mirada. Me lees un cuento. Me encanta escucharte, tu voz me calma, me desarma. Me quedo dormida. Me besas la frente....

Despierto y ¡no te has ido! No estoy sola en mi cama, ¡ESTÁS! Me besas, te beso, no paro. Sonrío, no paro. Preguntas por qué tanto entusiasmo. ¡ESTÁS! No puedo decir más. !ESTÁS¡, por fin...

Añado el último color a mi paleta de colores. Lo soñé. "África y la cami azul" ¡Desde el Polo Norte también se pueden enseñar colores!

¿Dices que no sabes que me has enseñado? COLORES. Sí, colores.  Me enseñaste a pintar con colores nuevos. Ahora tambien tengo el color del moreno de una chica de playa, el de un Otoño a 1970, el de un cesped(que no es verde!!!), el del amor...

Me enseñaste el color del amor. Lo visto cada día en los labios. Te lo prometí.

A. me dijo ayer: "¡Lilo, qué guapa estás!". Le dije que era el pintalabios pero no pudo verlo, sólo sonrió.

Quiero ir contigo, que todos vean que coloreamos igual y que nadie adivine que es nuestro pintalabios. Jugar a desconcertar al mundo, es divertido.

Voy a pintarme los labios, linda.

Tumbada, tirada en el suelo, boca abajo, como si una placa de plomo sobre la espalda me impidiera levantarme, me impidiera intentar continuar. Ni siquiera me deja intentarlo.
Hoy sé que no puedo salir sola de esto, queriendo o no darme cuenta, sé que no puedo, que no tengo colchoneta y me mantengo cayendo durante horas, días, semanas... Voy pasando al lado de todo, construyendo una fortaleza que me aleje de lo demás porque no quiero volver a hace 7 meses, ni 8, ni 9... Me gustaba mi vida ahora, me encantaba siempre poder hablarte y haberme alejado de todo lo que me había alejado, por decisión mía, porque ni me hacía falta ni lo quería pero si ya no te tengo, vuelvo a todo lo que no quiero por inercia.
Sólo quiero volver a ser gigante y a dar besos de valiente.
Estoy aprendiendo a vivir de sueños y recuerdos. No es fácil. Después de un recuerdo siempre quieres más y entonces inventas los sueños, los amoldas a ti y después del sueño te das cuenta que esa sonrisa que te había producido el sueño no tiene sentido. Te das cuenta que es una mentira. Vuelves a derrumbarte. Mojas la almohada de agua salada y mecánicamente viene otro recuerdo, otra sensación, el sabor de tus lágrimas saladas tan dulces cuando las produjo un beso espontáneo.
(Te) Leo y (te) escribo a través de unos ojos que siempre buscaron encontrarse contigo, con una mirada que solo encaja, perfectamente, con la tuya. Tengo la necesidad de llamarte a mi lado. Tengo la necesidad de algo mas que soñarte, imaginarte y recordarte.
Sólo pienso que quizá, que tal vez....

Stitch:

No tiene ningún sentido escribir si tú no me lees Quiero escribirte historias de amor en la tripa, cuentos, sueños... Quiero escribir para ti, que me leas aunque no me lo digas, aunque sea otro secreto.... No me importa
Te necesito No soporto intentar alejarnos Quiero recordar contigo cada segundo juntas y que, en un suspiro, sonriamos a la vez Que llegue un sms y se me ilumine la cara, que sea una fiesta y que nadie lo entienda, sólo tú que desde el Polo Norte imaginas mi sonrisa mejor que nadie Predecir los destinos de nuestros infinitos viajes y que, un día, al despertarme de uno de mis (tus) sueños seas tú la que hace ruido en la cocina preparando las tostadas para el desayuno
Voy a cuidarme, a hacer siempre lo que quiera, voy a vivir en colores y me voy a acordar de ti Esto puede al tiempo y al resto de gente que tanto sabe, que son tan listos y, sin embargo, son incapaces de entendernos a ti y a mí, somos mucho más que eso

Te estoy queriendo, no he dejado de hacerlo desde que nos cruzamos las miradas en aquel pasillo en el que cada día te invento dedicándome tu mejor sonrisa

Me quedo dormida dentro de ti, cogeme fuerte, preciosa

Hoy me iría de viaje. La estrella polar, Marte, los anillos de Saturno, supongo que serían posibles destinos.
Quiero irme lejos, muy muy lejos. Desaparecer de todo y de todos, menos de tí. Regresar al cesped y parar el reloj y quedarme ahí para siempre. No hace falta nada más. Tú y yo y nuestro cesped. Y cerrar los ojos y saber que no te has ido, saber que sigues ahí y que seguirás siempre. Sentirme a salvo solo con mirarte y hacerte reir y convertirme en la más feliz del mundo porque me miras amí.
Qué fácil es todo en los sueños, en los pensamientos, en las canciones y en las historias... y que nostálgicos nuestros cincos, sólo pensarlos.

Sigo aquí, esperando.



Hace unos días que cambié de colchón. Es como dormir en un avión. Esa sensación de estar muy alto, sin necesidad de mirar por la ventanilla.

Es mi cama-avión en el que subo todas las noches! Siempre me lleva en sueños atí. Estará averiado o será el amor?

Entradas antiguas Inicio