Se despertó con la luz que atravesaba sus cortinas naranjas. Abrió los ojos y observó las paredes de un bonito verde anaranjado. Todo eran colores a su alrededor. El naranja pintaba lo poco que en esa habitación carecía de color y avivaba todo lo demás.
Ella vivía en colores: una promesa.Aquel día los colores brillaban como nunca, todo tenía un brillo especial. ¡Sí, era ese día!
Cómo si no hubiera habido tiempo de espera, como si sólo hubiera hecho falta pestañear, había llegado.
Se levantó de la cama, se dispuso de puntillas hasta alcanzar el bulto rojo que asomaba sobre el armario y tiró de él. Colocó la maleta roja sobre la cama y abrió el armario para llevarse, sólo, los colores más vivos que allí hubiera.
Con la maleta prácticamente vacía tenía sitio infinito para meter todas las cosas que guardaba en el cajón bajo la cama. ¿Qué importancia tenía la ropa o los zapatos? Lo realmente importante, lo que la había ayudado a darse cuerda cada día, lo guardaba ahí, siempre cerca. Su historia de amor allí, adoptaba infinidad de formas: unos libros, unas cartas que nunca se llegaron a enviar, unas fotos, los post de un blog, la moleskine en blanco preparada para recomenzar...
Tenía poco que pensar. Había soñado tantas veces con ese día que sabía paso a paso todo lo que debía hacer.
No recordaba el tiempo que habían estado lejos. No recordaba si habían sido horas o habían sido años pero tampoco pretendía recordarlo. Quedaban unos minutos para que su niña apareciera de nuevo, con su sonrisa, despeinada... ¡¡Qué guapa estaba despeinada!!
Era tan feliz. Iba a ser tan feliz. Estaba a punto de explotar de amor y, entonces, sus ojos la encontraron. Todo se detuvo. Sus miradas encajaban perfectamente y, ahora, nada podía interponerse entre ellas. Se observaron borrosas entre lágrimas de amor y se fundieron en un beso capaz de iluminar el mundo. Se besaban sin parar con besos confundidos entre sonrisas sabor a mar y se producían explosiones de amor que, como conjuros mágicos, hacían que todos los que por allí pasaban comprendieran lo que era amar.
(Era el final perfecto) Era el principio perfecto.
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio
me encanta tu nuevo blog... lo has diseñado tu? yo también tengo esos pinceles.
gracias por lo del bolso. me alegro de que te guste... ;)
eme dijo...
21 de enero de 2009 a las 17:35
Me lo han diseñado, fue el regalo de año nuevo! ^^ A mi me gusta muchísimo, me alegro que a ti también.
Lilo dijo...
21 de enero de 2009 a las 21:40