Todavía hoy sigo encontrándote reflejada en los restos de la nieve del viernes. Sonrío cuando descubro pequeños restos blancos entre las hojas más altas del árbol que veo desde la ventana y el muñeco de nieve que continúa intacto dónde aquellas tres niñas lo fabricaban el día de la nevada.
Hace tres años que las nubes me prometieron que nevaría cada enero. Cumplido el trato, probablemtente no vuelva a nevar hasta el próximo año. Aquí. Pero alomejor tengo suerte y pronto escuchamos crujir bajo nuestros pies, abrigadas de colores y de besos de amor.
11.01.09-> Tú vuelves al Polo Norte y yo sigo queriéndote (como siempre)
PD: En cada letra va un beso para ayudarte a derretir el hielo de la pantalla y que puedas leer el post.
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio
0 que también sueñan:
Publicar un comentario